Trabajó durante 40 años en el rubro de la madera y se instaló en Cañuelas con su emprendimiento
Cañuelas es un rincón en constante crecimiento, fue uno de los motivos que motorizó a Horacio Sconza a instalarse en la ‘Tierra de Oportunidades’. Luego de trabajar desde los 18 años hasta los 58 en otra empresa, emprendió su propio camino con “Raíces Nobles”. Y ahí, en la calle Benavente, a 100 metros de la entrada principal del Club de Campo La Martona, continúa su camino buscando la excelencia en el servicio, acompañando a los grandes emprendimientos.
-¿Cómo se dio el desembarco en Petión?
-Trabajé en el rubro desde muy chico. Ya había estado en la zona entre el 2006 y el 2018, me vine a vivir a Cañuelas porque se me hacía pesado viajar y además, me gustó la zona. Soy de Monte Grande, pero estoy enamorado de esta ciudad. Desde mayo que estoy con mi emprendimiento, haciendo las primeras armas.
-Estás en una zona que tiene una demanda continua por las obras…
-Tal cual. Y eso que yo me movía por Canning, donde hay mucho trabajo. La realidad es que la gente se está viniendo a vivir a Cañuelas, cada vez más. Hay muchos emprendimientos, como el de ‘La Martina’ y los clubes que ya son una marca registrada como ‘La Dolfina’ y ‘La Martona’. Por suerte, tengo clientes de todos lados.
-¿Dónde conseguís la materia prima?
-Compro directamente en aserraderos en origen, en Misiones y Corrientes, de donde viene la madera que comercializamos. Manejamos materiales certificados, de primera calidad. Tramos de ser ágiles con la entrega.
-¿Qué es lo que más se vende?
-Maderas en general, para construcciones, encofrados, fenólicos, maderas para techos, pérgolas, puntales, machimbres, aislantes, pisos y decks. También hacemos cortes a medida y trabajamos placas de melamina.
-¿Por qué elegiste el nombre ‘Raíces Nobles’?
-Se nos ocurrió junto a mi esposa y los otros empleados porque somos eso, justamente. Mantenemos valores: nobleza, honestidad y cumplimiento. Siempre tuve en mente tener algo propio para hacer hincapié en la calidad y en cumplir con los tiempos, algo que veo que a veces falta en otros lados.