Vicente Casares: los cien baches que unen la Almirante Brown con la Autopista

Interés general 19 de septiembre de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
Hay chiquitos, medianos y grandes en todo el tramo de la calzada que une la Autopista con Ruta 205, además de lomos de burro desproporcionados y sin señalizar. En el medio una disputa por quién debe mantener en condiciones la misma.
Calle Brown de Vicente Casares 3
Así son los baches de la Almirante Brown.

Los representantes de la política dicen que su trabajo es “transformar la realidad”, los vecinos de la localidad de Vicente Casares hace décadas esperan una solución que transforme la destruida calle Almirante Brown, conexión de la Autopista Ezeiza-Cañuelas con el pueblo casarense, en un trayecto moderno acorde al siglo XXI. 

Las quejas de los que la recorren son interminables y se renuevan cada año. Incluso en los archivos de este semanario hay decenas de publicaciones añejas con reclamos para mejorar la calzada; puede que este artículo también quede para la historia o quizá sirva para la transformación.    

En un relevamiento, El Ciudadano contabilizó cien baches de todas las medidas en todo el trazado y ocho reductores de velocidad inmensos sin pintar, solo dos de ellos están señalizados.

Luego de pasar por varias manos, la Autopista Ezeiza-Cañuelas actualmente está bajo la concesión de la empresa AUSUR S.A. y la misma debe ser regulada por el organismo estatal de Vialidad Nacional, a cargo del vecino y ex intendente Gustavo Arrieta.

Más allá de los datos de contexto, hay dos cuestiones a tener en cuenta: el motivo y la disputa. La causa de que la calzada tenga continuos deterioros es por el continuo recorrido de camiones de carga que en su mayoría operan con la empresa Loma Negra, ubicada sobre Ruta 205. El transcurso de los años desnudó que la calidad del asfalto no fue pensado para este tipo de transporte. 

A partir de la incesante rotura del camino surgió la disputa para ver quién se hacía cargo de su mantenimiento y reparación. Una fuente municipal resumió, “en un primer momento era la concesionaria la que se hacía cargo del mantenimiento de la calle Almirante Brown –en aquel momento la empresa era AECSA y luego pasó a manos del empresario Cristóbal Lopéz–. Pero como los camiones de Loma Negra rompían todo constantemente dejaron de hacerse cargo y fue el municipio quien se hizo cargo. Después fue la misma empresa la que colaboraba para reparar lo que ellos mismos rompían, pero ahora ya no lo hacen”. El breve relato sintetiza años de irresponsabilidades de las partes intervinientes.

Este semanario charló unos minutos con un histórico vecino que vive sobre Almirante Brown. Ante la consulta: “¿Qué opina de su calle?”; el hombre explotó. “Escuchame esto es un desastre, hace años estamos así. Los políticos no gobiernan para el pueblo, te hablo de todos, no escuchan al pueblo. Pasan camiones de día, de noche, rompen todo. Lo de las autoridades es una vergüenza. Estamos re podridos de los reclamos. Nos cobran los impuestos más caros de la región y no hacen nada”. En los cinco minutos que duró la charla pasaron alrededor de diez camiones cargados con cientos de bolsas de cemento de la empresa Loma Negra.  

Calle Brown de Vicente Casares 2

 Opinión para la transformación

Sin embargo, esta vez la posibilidad de concretar mejoras parece estar al alcance de la mano, ya que tres actores de los cuatro implicados para acondicionar la calle Almirante Brown son representantes, vecinos y empresas de Cañuelas. La intendenta Marisa Fassi, como autoridad máxima del distrito, solo debe intercambiar unas palabras con el administrador de Vialidad Nacional, Gustavo Arrieta, para llegar a un acuerdo común; luego desde el ámbito local podrían contactarse con la empresa Loma Negra –productora nacional líder de cemento– para que haga su aporte de material, por razones obvias ya descriptas. Por último, al flamante administrador vial le bastaría un llamado a la concesionaria para solicitarle la inversión que la compañía dice que realiza en su página web. Así, entre los cuatro protagonistas, quizá realicen una transformación para el vecino.


 Marcelo Romero - [email protected]