Conmoción en el centro con una toma de rehén de la escribana Mathieu

Policiales 22 de agosto de 2020 Por El Ciudadano cañuelense
Tras retener a la profesional en la escribanía de Libertad, fue capturado con una cuchilla casera. Tenía también navajas. Podría ser declarado insano. Grupos especializados rodearon la zona. Un secretario letrado y comisarios locales lograron que se entregue.
operativo lamarca
El sospechoso fue llevado por un grupo espacial de policías hasta la comisaría donde lograron colocarle las esposas. - FOTO GENTILEZA CAÑUELAS NEWS.

El centro de Cañuelas vivió más de una hora de angustia y tensión por una inédita toma de rehén en una tradicional escribanía. Tras retener a una profesional, el sujeto logró ser reducido y fue conducido hasta la Comisaría, que estaba enfrente.

El hombre, de 59 años, se entregó cuando la policía desplegó un inédito operativo hasta con fuerzas especiales, donde había ocurrido el incidente. “Hablamos muchos, negociamos y terminó todo”, dijo un comisario que participó de la intensa situación. 

Un rato antes, el captor había solicitado una comunicación con el presidente y el gobernador, además de los medios de comunicación. Al abandonar la Escribanía Lamarca donde había estado encerrado desde pasadas las 10, el delincuente salió sin las esposas y con el rostro descubierto, rodeado de policías con armas modernas y cascos.

El acuerdo permitió que la única cautiva fuera liberada. Decenas de curiosos y medios de comunicación locales se trataron de acercar, pero el vallado y las medidas de seguridad implementadas impidieron tomar un lugar cercano al suceso.

“El sujeto nunca acordó nada con la víctima –dijo un alto oficial–. No hubo heridos, creo que ésta fue la mejor salida que se encontró a esta crisis. El hombre amenazó con cortar a la rehén desde el principio”.

Durante la negociación, las autoridades le negaron al captor la posibilidad de salir del lugar.

TAPA Toma rehen Escribanía Lamarca
Captura de video (TELEFE).

Alerta máxima 

Todo empezó el martes 18, a las 10:30, cuando el individuo sorprendió a la escribana Julieta Mathieu, de 46 años, en su oficina de Libertad 749, frente a la Municipalidad y la Comisaría Primera. Lo hizo esgrimiendo una cuchilla de fabricación casera. La situación fue advertida por gente de la oficina que dio aviso de inmediato a la policía y logró abandonar el lugar. Entre los que escaparon estaba la ex escribana Elena Matilde Lamarca, de 76 años.

Lo que siguió fue una negociación entre el captor y policías, a los que se sumó el secretario letrado de la Fiscalía 2. El captor decía que le entreguen una escritura, todo a los gritos, para luego zamarrearla de los pelos, arrastrarla por el recibidor y una sala de reuniones.

La violencia y el nivel de agresión habían sido empezados a desplegarse. Un funcionario judicial no descartó que la situación se podía llegar a desmadrar. 

El sujeto inició una negociación que se fue complejizando y tomando ribetes insólitos. El hombre hizo mención a que se había contagiado de COVID-19 y logrado curar con una receta casera de su autoría. También les comentó que su propiedad tenía vinculaciones con los jesuitas y el virreinato, de un grave accidente automovilístico y de hechos policiales. Todo ello recitado en un tono campechano.  

Con el correr de las horas luego se pudo reconstruir que el individuo tiene una demanda judicial por la venta de una fracción de tierras en Marcos Paz que ocurrió en 1997, por la que tuvo un incidente durante la operación y se materializó en una demanda civil. Durante el proceso judicial tomó intervención la escribanía Lamarca. Resulta que la notaria Elena Lamarca intervino cuando el ahora acusado compró ese campo y luego cuando se firmó el boleto. La hija de Lamarca, Julieta Mathieu, retomó los papeles ante la jubilación de su progenitora, ya que había que agregar documentación de esa operación fallida. En tanto la famosa escritura se encuentra en los tribunales platenses adjuntada al expediente que se tramita en el Juzgado Civil y Comercial N°8.  

Al cuchillero, a quien al final le secuestraron dos navajas, además del arma casera, mientras insistía con la escritura, avanzaba el grupo Halcón, con un negociador, además del GAD que tiene su base acá en Ruta 205. Los efectivos de la Comisaría cruzando calle Libertad tenían todo copado. Como en las series. Faltó algún helicóptero y el ministro Berni. A medida que el tiempo pasaba, se pidió también una ambulancia, que prestó servicio para aliviar la parte emocional de la única víctima, que apenas su secuestrador la dejó tomar unos vasos de agua.

Con el correr de las horas, fue liberada la escribana y el hombre logró ser tomado por los policías. Un tramo con el secretario de la Fiscalía 2 de Cañuelas, Pablo Ober, parece que impactó en el sujeto que finalmente bajó su cuchilla y soltó a la mujer. El momento fue aprovechado para que de forma sutil se acerque el comisario inspector Marcelo Silveyra y retire a la escribana.

Héctor Darío Sierra, de 59 años, uruguayo, con domicilio en Ruta 3 kilómetro 59, de Marcos Paz, resultó ser el hombre que detuvo la rutina cañuelense.

En sede judicial, el sujeto se negó a declarar en la indagatoria ante la fiscal Norma Pippo por recomendación de la Defensoría Oficial de Cañuelas, al tiempo que solicitó estudios médicos legales para la declaración de insania.  El vecino afronta la acusación de ‘secuestro coactivo’.


Un vecino desequilibrado y violento produjo un hecho de tensión en la Escribanía Lamarca

El vecino que amenazaba con matar a la escribana tiene una serie de episodios que rozan con la ficción y la locura. Hace cuatro años buscó a este medio para denunciar lo que pasaba con su campo.

El hombre que acaparó la atención de todas las autoridades policiales en la Escribanía Lamarca resultó ser un conocido de este semanario.

Como se dijo Héctor Sierra fue detenido luego de ingresar a los gritos y con una faca casera con la que redujo casi de inmediato a Florencia Mathieu, a quien le exigía una escritura de un campo de su propiedad en Marcos Paz y que estaría siendo retenida por esa escribanía.

La presencia no resultó ajena en Lamarca, ya que había sido un cliente durante un tiempo, hasta que empezó a elevar el tono de voz y agarrar de los pelos a la profesional, sentarla en una silla y llevarla por el piso de mosaicos mientras en una mano blandía una hoja de acero de unos 30 centímetros.

Anoticiada la policía del suceso, se empezó a escuchar del desconocido una serie de afirmaciones y pretensiones sospechosas e inverosímiles mientras no abandonaba a su víctima. El hecho fue informado con el título: ‘‘Toma de rehenes en Cañuelas’’ por los canales nacionales.

Toma de rehenes Lamarca foto archivo vecino sierra
En la edición del 2 de julio de 2016, Héctor Sierra relató una serie de padeceres. 

Hace unos meses el mismo vecino había llamado a esta redacción y quería compartir una receta casera para el COVID-19. Afirmaba que los yuyos que tenía plantados y un té podían curar el coronavirus. También aseguraba que podía ser con alguna bebida alcohólica. Pretendía llegar a algún laboratorio o funcionario para su original cura como al expresidente Evo Morales.

Antes, en la edición del 2 ,de julio de 2016, buscó a este medio y contó una historia. Aseveró que en 1997 le usurparon el campo y que tres pistoleros lo atacaron queriendo robarle la escritura. 

Luego, siguiendo con su relato conspirativo aseguró que antes sufrió un atentado en Mercedes, cuando un camión lo pasó por encima. También aseguró que el campo de su propiedad perteneció al administrador de los bienes de los jesuitas en Sudamérica cuando fueron echados por el Rey Carlos IV.


Leandro Barni - [email protected]